jueves, 31 de marzo de 2011

Obsérvame en la invisibilidad.

Obsérvame.
Obsérvame en la invisibilidad,
y entonces sabrás,
serás consciente de lo que alguna vez
tuviste sobre tus manos...
besos desdibujados.
Mírame.
Mírame desaparecer entre las historias
que me gusta contar,
y ser feliz...
mírame y no te entrometas,
no te hagas visible...
o volvería yo a lo mismo.
Sólo veme y deja
que el ardor en tus brazos te consuma,
al no poder estrecharme más con ellos,
deja que lo único que ciña mi talle
sean mis misterios.
Date cuenta de que sigo viviendo.
Viviendo con el corazón puestecito en el pecho,
está ahí, para quien quiera arrebatarlo;
menos tú, que para querer tomarlo,
la indecisión te ha congelado.

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